Si estoy en una relación estable, ¿me tengo que casar en el Altar?

Si estoy en una relación estable, ¿me tengo que casar en el Altar?

Por Departamento Web

No es difícil encontrar a una pareja que desistió de llevar a cabo el matrimonio en la Iglesia y se mantiene, solamente, en unión libre.

A partir del momento en el que una pareja decide arrejuntarse, ya están en una unión estable (libre), aunque no haya ningún tipo de contrato prestablecido. Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante el periodo de 2008 a 2018, del total de parejas entre los 15 y 29 años de edad, la proporción de casados era de 59.7% y disminuyó a 42.8%.

Por su parte, las cifras de quienes están en unión libre inicialmente eran del 40.3%, después aumentó a 57.2%. En Estados Unidos, durante el año 2017, más de 7.5 millones de personas vivían en una unión libre.

No obstante, las parejas que viven juntas, antes de un compromiso, son más propensas a divorciarse. El dato es de una investigación realizada por la National Marriage Project, de la Universidad de Virginia.

Los investigadores incluso revelaron que, en general, las mujeres ven la unión libre como un paso hacia el matrimonio, mientras que el hombre lo ve solo como una manera de poner a prueba una relación o postergar el matrimonio.

El problema

El gran problema de vivir en unión libre es justamente la falta de compromiso público y sobre todo, la falta de la bendición de Dios para la pareja.

“Muchas veces, eso comienza por la conveniencia o el argumento de la prueba. Pero esta prueba dura 3, 5 y, a veces, 10 años. ¿Cuánto tiempo van a necesitar esperar para saber si son o no son compatibles?”, preguntó Renato Cardoso, especialista en orientación familiar y matrimonial.

Por eso, es fundamental que una pareja que desea tener una vida feliz —y sin frustraciones— se disponga a asumir un compromiso público y, sobre todo, con Dios, a fin de que la unión sea aún más feliz. Inclusive, cuando un matrimonio es estabilizado en el Altar, el propio Dios se dispone a ayudar a la pareja para enfrentar problemas eventuales que surgirán en la vida de pareja.

“Cuando la pareja se preocupara en llevar el matrimonio al Altar para recibir la bendición y hacer de Dios su testigo, entonces, en el día de la aflicción, esa pareja podrá contar con Él”, enfatizó Renato.

Estoy en unión libre. ¿Y ahora?

Si usted ya está en una unión libre con alguien, entonces, busque oficializarla. Converse con su pareja y fijen la fecha de matrimonio en el Registro Civil y, consecutivamente, en el Altar. “Sepa que casarse en el Altar significa mucho más que una fiesta, vestido de novia e invitados. Es algo espiritual, que hace toda la diferencia, porque, mañana, usted necesitará saber cómo manejar el matrimonio de manera espiritual”, aconsejó Cristiane Cardoso.

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