El día en el que uste verá lo que nunca vio en su vida

El día en el que uste verá lo que nunca vio en su vida

Por universal.org.ec

“Al pasar Jesús, vio a un hombre ciego de nacimiento. y le dijo: Ve a lavarte en el estanque de Siloé (que
traducido es, Enviado). Fue entonces, y se lavó, y regresó viendo”. Juan 9: 1, 7

… Drogarme todo el día era mi rutina diaria…

“Tenía 19 años cuando me involucré en los vicios. Mi madre se dio cuenta al poco tiempo que había caído en el alcohol y las drogas. Ella vivía un infierno, porque sufría mucho a causa de mis vicios, al punto que no podía dormir por la constante preocupación que tenía. Mi madre vivía pendiente del teléfono esperando la llamada de la policía, ya que después de estar tan sumergido en estos malos hábitos, también empecé a hacer cosas ilícitas.

No había un solo día en el que no consumiera. Me drogaba cuando me iba a dormir y cuando me despertaba, realmente no paraba en ningún momento. Fumaba marihuana, cocaína y tomaba alcohol, esa era mi rutina diaria.

Para esto mi mamá, ya había conocido de la Iglesia Universal, ella me invitó para participar del proyecto para la Cura de los Vicios. Aquí fue donde logré entender que había una cura para mi adicción. Hoy tengo a Dios en mi vida y los vicios solamente son parte del pasado”.

Llegué al punto de robar para mantener mi adicción…

“Desde la edad de 12 años comencé a consumir alcohol y drogas. Cuando no tenía dinero para mantener mi adicción, robaba en las tiendas y hasta en la propia casa de mis padres. A causa de eso, estuve en la cárcel en 6 ocasiones. Después, comencé a relacionarme sentimentalmente con mujeres. Siempre pensé que la vida que llevaba era la correcta. Para mí, no había reglas y vivía mi vida en placeres, pero después una inmensa tristeza comenzó a invadirme e intenté suicidarme. Estuve en las drogas por casi 20 años y en el lesbianismo por 14 años.

Poco después, mi mamá conoció del proyecto para la Cura de los Vicios, ella comenzó a orar por mí y me invitó. Asistí, estaba decidida a dar un rumbo diferente a mi vida. Abrí mi corazón para Dios y me arrepentí de la vida que llevaba. Dejé las drogas y no robé más. Logré obtener un trabajo honrado y continué luchando. Dios me llenó de Su Presencia y me dio Su Espíritu. Soy una mujer que tiene metas y sueños por realizar.

Participe este domingo a las 15h en la Av. de Las Américas 305 y compruebe que realmente Los Vicios tienen Cura.

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