Sanidad: un derecho que, por la fe, te pertenece

Sanidad: un derecho que, por la fe, te pertenece

Por Departamento Web

Puede ser que, en este momento, se encuentre en la sala de espera de un hospital porque un familiar suyo se encuentra internado, pues ha estado batallando con una enfermedad que ha ido consumiendo su fuerza, ánimo, fe…

Los médicos se han esforzado en ayudarlo, pero parece que los tratamientos y todo lo que hacen en tu favor no está funcionando. A veces, los dolores o síntomas parecen cesar, pero hay momentos en los que se intensifican y lamenta, incluso, el hecho de vivir.

¿Qué hacer ante tal situación? Rendirse no solucionará nada. Lo que realmente hará que suceda el milagro es despertar su fe. ¡Sí, la fe! Infinidad de personas han aprovechado esos momentos para creer en los imposibles y hacer que los milagros sucedan. Es así como funciona el Poder de Dios. Él está en busca de gente como usted que no va a rendirse, sino que a partir de hoy, quiere tener no sólo la salud física, sino también la salud del alma. No baje la guardia, levántese y clame a Dios. En el pasado, hizo caminar a paralíticos, ver a ciegos, sanó leprosos, resucitó muertos… ¡Él quiere y puede sanarte!

Resultados en la cadena de los 70 Apóstoles:

Los malestares cesaron después de usar mí fe

Vine sintiéndome mal, tenía un dolor de cabeza crónico, sentía fuertes malestares en las piernas y como si fuera poco, el dolor de la cabeza me estaba matando.

De esa manera vine a participar de la reunión aún sintiéndome mal, porque tenía la seguridad que iba a salir curada. Después de caminar por el pasillo de los 70 apóstoles, todos los malestares mencionados, anteriormente, cesaron por completo.

Gracias a Dios me siento muy bien y no tengo más las molestias. (Sra. Rosa)

El dolor en el cuerpo no cesaba con nada

Vine sintiendo mucho dolor en las rodillas y en el brazo, aquello era muy molesto porque con el pasar de los días se iba intensificando más.

Traté varias veces de calmar los dolores pero nada surtía efecto, pocos instantes después el dolor volvía con más intensidad.

De esa manera estuve durante algunos días, padeciendo con esas molestias, a pesar de ello vine a participar de la reunión. Después de pasar por el pasillo de los 70 apóstoles, con fe, noté al instante que todo lo que sentía desapareció, gracias a Dios me siento muy bien. (Sr. Mauro)

Después de usar mí fe recibí la sanidad

Repentinamente, empecé a sentir un fuere dolor en el pecho, el cual era constante y no había nada que lo calmara. Aquello me impedía realizar mis quehaceres con normalidad, porque las molestias se intensificaban más.

Vine a participar de la reunión aún con el dolor, pero después de caminar por el pasillo de los 70 hombres y mujeres de Dios, todo lo que sentía cesó por completo, el dolor desapareció.

Después de hacer uso de mí fe Dios me curó, me siento muy bien, estoy totalmente curada. (Sra. Aide)

Las reuniones de sanidad tienen como finalidad activar su fe, sin dejar a un lado el seguimiento médico, para buscar la sanidad física. Participe en ellas, los martes a las 19H, también 7H,10H,12H,15H, en todas las Iglesias Universal más cercana a su hogar.

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